Observador (teoría del) de Heinz von Foerster
Heinz von FOERSTER ha expuesto una Teoría del Observador (H. v. F. - O.S. diferente de la de JUMARIE, cuyos conceptos básicos son:
- El entorno se percibe como el lugar de ubicación de objetos estacionarios, en movimiento o en transformación. El “cambio” presupone la “invariancia”, y la “invariancia” el “cambio”.
- Las propiedades lógicas de la “invariancia” y del “cambio” son las que corresponden a la representación. Si no se tiene eso en cuenta aparecen paradojas. Aquí se devela la raíz de las paradojas que atormentaron a los lógicos de la primera mitad del Siglo XX (“Principia Mathematica” B. RUSSELL y A.N. WHITEHEAD).
- Si se formalizan las representaciones R, S... relativas a dos conjuntos de variables Xi y tj (i, j = 1, 2, 3...), provisionalmente llamados “entidades” e “instantes”, respectivamente... resulta de la formalización, que no pueden existir dos conjunciones “entidad-instante” idénticas. Este resultado corresponde al Principio de no-identidad de KORZYBSKI.
- Se pueden considerar las relaciones $R_{elj}$, entre las representaciones R y S. Pese a lo anterior pueden existir equivalencias entre diferentes representaciones: Eq (RijSji). Ello puede leerse: “La representación R de una entidad x, relativa a un instante tj, es equivalente a la representación S, a un instante tj, relativa a una entidad xi.
“Ello muestra, dice von FOERSTER, que los conceptos “objeto”, “suceso”, “nombre”, “tiempo”, “abstracción”, “invariancia”, “cambio”, se generan mutuamente”.
... lo cual lleva a la tesis siguiente:
- “Objetos” y “sucesos” no son experiencias primarias, sino representaciones de relaciones... de lo cual von FOERSTER extrae las siguientes consecuencias: El “entorno” es la representación de las relaciones entre los “objetos” y los “sucesos”.
Ya que el cálculo de las relaciones de equivalencia no es único, los resultados de estos cálculos, o sea “objetos” y “sucesos”, tampoco son únicos. Ello explica la posibilidad de una cantidad de taxonomías diferentes y arbitrarias, pero internamente consistentes (por ser determinadas por el lenguaje)... aquí aparece nuevamente una conexión con el Teorema de Incompletud de GÖDEL y la tesis del “universo ciego” de JUMARIE.
Ello explica la posibilidad de un número de “realidades” diferentes y arbitrarias, pero internamente consistentes (por ser determinadas por la cultura)... aquí aparece la conexión con los “paisajes mentales” de MARUYAMA (S.C.P.M. - Cuaderno N° 9 del GESI).
Desde el punto de vista operativo, el cálculo computado Cmp ($R_{el}$) de una relación específica es una representación de esta relación: R = Cmp ($R_{el}$). Se trata de representaciones de segundo orden.
Von FOERSTER señala que la frase: “Son los anteojos de mi abuela”, no se parece ni a los anteojos ni a la abuela. Ello corresponde a la disyuntiva de KORZYBSKI entre “el mapa y el territorio” (aunque ni un mapa, ni un territorio son frases). Muestra también que las representaciones y las representaciones de las representaciones (etc....), constituyen una jerarquía de meta niveles, como el “diferencial estructural” de KORZYBSKI.
- Un organismo viviente Ω es un relator de tercer orden Ω = RL3, que computa las relaciones que mantienen su integridad. Además, un organismo que puede computar una representación de esta relación, es un organismo consciente de sí mismo (auto-consciente). Aquí aparece el puente conceptual hacia las teorías de la autonomía (tanto la de VENDRYES como la de VARELA).
Entre las representaciones internas de un organismo se encuentran las representaciones que se hace de otros organismos. Ello constituye el núcleo de una teoría de la comunicación, desde la fisiopsicología.
- Un formalismo necesario y suficiente para una teoría de la comunicación no debe contener símbolos primarios que representen “communicabilia” (símbolos, palabras, mensajes, etc...),... caso contrario, no sería una teoría, sino una tecnología de la comunicación que preadmitiría la comunicación como adquirida.
En consecuencia la comunicación es la interpretación, por un observador de la interacción de dos organismos Ω₁, Ω₂ (visto que) la actividad nerviosa de un organismo no puede ser compartida por otro organismo.... esto sugiere que “de todo”, nada puede ser “comunicado”. Von FOERSTER concluye que la “comunicación” es una representación (interna) de una relación entre sí mismo (o sea una representación interna de sí mismo), y otro”.
- En consecuencia, cada “Yo” se observa a sí mismo (probablemente observando a su entorno y a los otros), y se observa observando etc., etc.... (Entonces) “Yo” es un relator (y un representador) de orden infinito (por recursividad).
Eso muestra que la información es un concepto relativo, y también lo es H, la cantidad de información.
- ... lo que nos devuelve, por otro camino, a JUMARIE. Asimismo, nos lleva a la autopoiesis de MATURANA y VARELA (que tuvieron su inspiración inicial en von FOERSTER).
- (en definitiva) la información asociada a una descripción, depende de la capacidad del observador para extraer inferencias a partir de esta descripción.
- ... y, el entorno no contiene ninguna “información”. Es como es.
Esta última proposición nos devuelve a la primera.