Tiempo
Dimensión dinámica de la percepción que es indispensable postular para la observación de las manifestaciones no instantáneas de la energía y la materia en el espacio.
Esta definición forma parte de un grupo tautológico de nociones con tres otras, fundamentales para la conceptualización: “energía”, “materia”, y “espacio”.
La inclusión de este cuarteto de definiciones en el Diccionario ha sido criticada, precisamente, por tautológicas y demasiado generales. Sin embargo, parece muy difícil prescindir de una declaración axiomática básica, creando un marco donde inscribir todo lo demás, ya que esa es la condición fundamental de toda conceptualización.
Otra propuesta ha sido incluir en el grupo de las definiciones fundamentales las nociones de “información” y de “entropía”. Tal propuesta no es descartable. La noción de “información” es relativa al conjunto de los observadores que perciben el complejo “Energía-materia-tiempo-espacio”, y le otorgan significados. La noción de “entropía” reúne a las de “energía” y “tiempo”.
Nótese por otra parte, que la famosa ecuación E = m c² incluye, explícita o implícitamente, las cuatro nociones fundamentales (c² es una velocidad, o sea una distancia recorrida por unidad de tiempo: 300.000 km por segundo aproximadamente).
El debate queda abierto (y, posiblemente, nunca concluirá).
Para la comparación de las nociones de “tiempo” en ARISTÓTELES, NEWTON, KANT, CARNOT, CLAUSIUS, BERGSON y EINSTEIN, ver J. de ROSNAY-Le Macroscope (p. 204-224).
- Plazo (corto, mediano, largo)
- Nociones que se refieren a escalas en el tiempo y a ritmos en los fenómenos y sistemas.
- Lo que es de corto, mediano o largo plazo es, obviamente, convencional, y queda definido por el punto de vista del observador. Un plazo corto lo es en relación con un ritmo que se considera como de mediano o largo plazo (ver comentarios en “ritmo”).
- Sin embargo deben darse suficientes diferencias de niveles fenomenológicos. Una variación de corto plazo, por ejemplo, es aleatoria desde el punto de vista del mediano plazo, dentro de los límites de la variabilidad a mediano plazo. Lo mismo vale para variaciones del mediano, en el largo plazo.
- De ello deriva una consecuencia sumamente importante para la prospectiva de los fenómenos y de los sistemas: ninguna previsión es segura a un nivel mayor de tiempo, si se basa exclusivamente sobre la extrapolación de una ley que parece válida a un plazo más corto.