Teoría general de sistemas
Conjunto de conceptos, isomorfías, modelos y leyes formales, relativo a los comportamientos de los sistemas complejos.
Warren WEAVER distinguía tres fases en el desarrollo de los objetos del análisis científico:
- La simplicidad organizada (el mundo de la mecánica clásica)
- La complejidad inorganizada (el mundo de la física estadística clásica)
- La complejidad organizada, que está alcanzando la ciencia del siglo XX.
(Citado por I. BLAUBERG; V. SADOVSKY y E. YUDIN - S.T., p. 53). Estos autores, parafraseando a L. von BERTALANFFY, dicen:
Las principales metas de la T.G.S son:
- Formular principios y leyes generales para los sistemas, sin tener en cuenta sus aspectos particulares, la naturaleza de sus elementos constitutivos, y sus interrelaciones.
- Formular leyes precisas y rigurosas de un tipo especial, para campos no físicos del conocimiento, mediante el estudio de objetos biológicos, sociales y sus comportamientos como sistemas. (Nota: El texto original dice “analysis”, en lugar de “study”, lo cual pareció poco apropiado al traductor).
- Crear una base para el conocimiento científico moderno revelando la isomorfía de las leyes que pertenecen a distintas esferas de la realidad (S.T., p. 53).
Citan también a L. ZADEH (creador del concepto de conjunto borroso), quien enumera así los problemas fundamentales que debe resolver la T.G.S.:
“… caracterización, clasificación, identificación de sistemas; representación y clasificación de señales”: análisis y síntesis de sistemas; control y programación de sistemas; optimización, aprendizaje y adaptación, fiabilidad, estabilidad y regularización…
“… ZADEH… considera que la tarea esencial de la T.G.S. es el estudio de las propiedades generales de los sistemas, sin tener en cuenta su naturaleza física… (y que es) una disciplina científica independiente, cuya tarea consiste en el desarrollo de un fundamento abstracto general, y un marco conceptual propio, para el estudio del comportamiento de sistemas pertenecientes a distintos tipos y clases” (S.T., p. 163-64).
La T.G.S. no constituye aún una teoría completamente coherente y cerrada (y es dudoso que llegue a serlo algún día), algo que L. von BERTALANFFY reconoció (S.G.S.R. Yearbook, Vol. 7, 1962, p. 10).
Muchos sistemistas, en cambio, consideran que se trata en realidad de una “metodología”, opinión que Bela BANATHY formula en los términos siguientes:
“Metodología que comporta paradigmas, acercamientos, estrategias y herramientas que se aplican al análisis, diseño, desarrollo y dirección de sistemas complejos” (“Systems Inquiry in Education” - Systems Practice - Vol. N° 1, 1988).
También Russell ACKOFF se refirió varias veces a los alcances de la T.G.S. (ver R. ACKOFF: “Contrasting conceptions of systems science” en M. MESAROVIC: V.G.S.T., p. 51-60).
Por otra parte, la T.G.S. es una colección, hasta ahora insuficientemente interconectada, de elementos originarios de sectores muy diversos del pensamiento científico. Resulta de un lento acrecimiento de estos elementos, seguido por el descubrimiento paulatino de interconexiones conceptuales que los unen. La fase final de este proceso es el descubrimiento de propiedades subyacentes que presentan un carácter de extrema generalidad.
Este proceso aún dista mucho de completarse.
NOTA: ¿Teoría General de Sistemas o Teoría de los Sistemas Generales?
La sociedad norteamericana, que ha sido pionera en la temática, eligió llamarse en 1956: “Society for General Systems Research”. A nuestro entender, este nombre se refiere a la “investigación sobre los sistemas en general” y no a la “investigación sobre los sistemas generales”.
El francés Jean Louis LEMOIGNE, sin embargo, ha publicado un libro con el título de “La Théorie du Système Général”. Pero, el lector se da prontamente cuenta de que lo que LEMOIGNE hizo fue describir la naturaleza y las características más generales de los sistemas.
Las definiciones de sistemas que anteceden se refieren a lo mismo, pero en ningún momento se ha podido definir un concepto o un modelo que pudiera corresponder a una entidad global real y universal.
Todo sistema existe en un entorno, y depende de un suprasistema, hasta los mismos sistemas conceptuales, como lo muestra el Teorema de Incompletud de GÖDEL.
El mundo real parece constar de una cantidad enorme de sistemas interactuantes, en un mismo nivel o jerárquicamente organizados.
En conclusión, el uso en español, u otros idiomas, de la expresión “sistema general”, parece semánticamente inoportuno porque da una apariencia de significado a una entidad que no existe.