Principio de complementariedad, de Bohr
Cada entidad (o fenómeno) natural debe concebirse, simultáneamente, bajo su aspecto continuo y su aspecto discontinuo (J. de ROSNAY - M., p. 204).
El epistemólogo italiano Valerio TONINI hablaba (1953) de: “... una contradicción que ya no puede dirimirse a favor de uno o del otro aspecto, porque ambos aspectos inconciliables son igualmente necesarios para explicar el conjunto de la propiedad...” Agregaba: “A la complementariedad de Bohr se encuentra estrechamente ligado un principio de limitación de los conceptos, sumamente importante para estabilizar el criterio de zona de validez de todo sistema de conceptos”. (V. TONINI - Epistemologia della Fisica moderna, p. 168).
“El observador extrae, de una realidad incognoscible, estos elementos determinados, que desea extraer en vista de un fin inteligible que él mismo se propone” (ibid. p. 208).
La lección parece obvia, en relación con los aspectos complementarios del reduccionismo y del holismo. No puede prescindirse ni de uno ni del otro y, precisamente, por las mismas razones.