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Organización (los 8 niveles de) de James G. Miller

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Charles François (1992). Organización (los 8 niveles de) de James G. Miller, Diccionario de Teoría General de Sistemas y Cibernética, 1(1): 179.
Colección Diccionario de Teoría General de Sistemas y Cibernética
Autor Charles François
Año 1992
Vol. (núm.) 1(1)
ID 179
Recomienda leer Subsistema, Taxonomías de sistemas, Autonomía, Isomorfía, Método de las hipótesis transnivélicas, Proceso, Estructura, Complejidad, Nivel, Función, Jerarquía, Totipotencia, Sistemas (taxonomías de)

Nota Preliminar: El médico y psicólogo norteamericano James G. MILLER, autor de una obra monumental (“LIVING SYSTEMS”), ha propuesto una clasificación de los sistemas vivientes mediante niveles crecientes de complejidad en su organización.

Su clasificación no se refiere sin embargo a los sistemas vegetales, sino sólo a los sistemas animales y a los sistemas meta-vivientes constituidos por organismos vivientes (y, muy especialmente, los humanos).

“El universo contiene una jerarquía de sistemas, cada nivel más desarrollado, o más “alto”, compuesto de sistemas de niveles inferiores. Los átomos se componen de partículas; las moléculas, de átomos; los cristales y las organelas, de moléculas.

“Aproximadamente en el nivel de virus cristalizado, como el virus del mosaico del tabaco, comienza el subconjunto de los sistemas vivientes. Los virus son necesariamente parásitos de células, de manera que las células se ubican al nivel inferior de los sistemas vivientes” (L.S., p. 25).

James G. MILLER enumera así los 8 niveles de complejidad de lo viviente:

  1. La célula se compone de átomos, moléculas, y organelas multimoleculares;
  2. Los órganos se componen de células constituyentes de tejidos; ejemplo, el “sistema circulatorio”. Visto que ningún sistema de este tipo puede existir fuera de un organismo, donde cumple algún tipo de proceso, es claro que se trata más bien de subsistemas, aunque de un alto grado de complejidad. MILLER mismo cita la definición del diccionario de OXFORD, muy explícita en este sentido: “Una parte o miembro de un animal o una planta, adaptado por su estructura a una función definida”.
  3. El organismo: por ejemplo un ser humano, conjunto organizado de células y órganos.
  4. El grupo: por ejemplo un “servicio” o una “sección” en una organización, o manadas, rebaños, familias o equipos.
  5. La organización: un conjunto de grupos interconectados que colaboran en el cumplimiento de una función en una sociedad: por ejemplo, el “poder judicial”, o el “sistema de enseñanza”, quizás, una “empresa”. Como en el caso del órgano, no se concibe la existencia de una organización fuera de su sistema más complejo. Organización se entiende aquí en su sentido de “entidad organizada”, diferente del sentido que le dan ASHBY y VARELA entre otros.
  6. La comunidad: un conjunto de organizaciones integradas en un nivel regional. Un ejemplo se da en los estados federales, cuyas regiones tienen una amplia autonomía y corresponden a particularidades lingüísticas, religiosas o culturales, generalmente de origen histórico: los cantones de Suiza, los laender en Alemania, las regiones autónomas en España, etc.
  7. La sociedad: un conjunto considerable de grupos, organizaciones, y comunidades dotado de la capacidad de auto-gobierno: por ejemplo un “estado-nación”.
  8. El sistema supra-nacional: un conjunto de sociedades: el ejemplo de MILLER es la O.N.U.

Anteriormente MILLER usaba la Comunidad Europea como ejemplo. Ello no era muy satisfactorio: los subsistemas de la CE logran muy difícilmente controlar los procesos en los estados-naciones miembros. Estos no son subsistemas en la CE sino, más bien sistemas a los que les cuesta abandonar prerrogativas a los nuevos subsistemas funcionales comunitarios.

El verdadero sistema supra-nacional en formación parece ser el sistema planetario. Sería muy interesante hacer también comparaciones con las sociedades de insectos.

“Los niveles superiores de sistemas pueden ser de composición mixta, viviente y no viviente. Incluyen sistemas ecológicos, planetas, sistemas solares, galaxias, etc....

Agrega MILLER: “He diferenciado ocho niveles de sistemas vivientes para este análisis, pero no pretendo que hayan exactamente 8, ni más ni menos. Se puede, por ejemplo, separar muy bien tejidos y órganos en dos niveles distintos... o puede sostenerse que el órgano no es un nivel, ya que no hay órganos totipotenciales”.

Toda taxonomía es discutible y sólo debe servir a ciertos fines específicos. En este caso, combinada con la taxonomía de los 20 subsistemas críticos - también de MILLER, sirve para establecer un cierto ordenamiento con vistas al estudio de una muy extensa clase de sistemas.

En particular, permite describir isomorfías entre niveles de complejidad, uno de los objetivos fundamentales de la T.G.S.

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